Neuromoduladores//

Los neuromoduladores son un tratamiento médico-estético diseñado para suavizar las líneas de expresión y prevenir la aparición de arrugas dinámicas sin perder naturalidad. Actúan relajando de forma selectiva determinados músculos faciales responsables de gestos repetitivos como fruncir el ceño, elevar las cejas o sonreír.

Antes del tratamiento, realizamos una valoración personalizada de la musculatura facial y de la expresión de cada paciente para adaptar la técnica a sus rasgos y objetivos. El procedimiento es rápido, prácticamente indoloro y no requiere tiempo de recuperación, permitiendo volver a la rutina habitual de forma inmediata.

Los resultados comienzan a apreciarse progresivamente durante los primeros días, alcanzando su efecto óptimo aproximadamente a las dos semanas. El rostro se percibe más descansado, fresco y equilibrado, manteniendo siempre la expresividad natural.

Zonas a tratar

Frente
Entrecejo
Patas de gallo
Sonrisa gingival
Código de barras
Mentón
Cuello
Mandíbula
Maseteros
Hiperhidrosis axilar

Beneficios

Suaviza líneas de expresión
Previene arrugas dinámicas
Mantiene la naturalidad
Relaja la musculatura facial
Rostro más descansado
Mejora la expresión facial

Preguntas frecuentes

Los neuromoduladores ayudan a suavizar líneas de expresión y prevenir arrugas causadas por el movimiento repetitivo del rostro. Se utilizan especialmente en frente, entrecejo y patas de gallo, consiguiendo una apariencia más descansada, relajada y natural.

Normalmente se realiza una sesión cada 4-6 meses, aunque dependerá de tu musculatura, gesticulación y objetivos. En muchos casos, con un buen mantenimiento se consiguen resultados muy estables y naturales.

Los resultados suelen durar entre 4 y 6 meses. Con el paso del tiempo el efecto desaparece progresivamente, permitiendo mantener la naturalidad del rostro sin cambios bruscos.

Es un procedimiento rápido y prácticamente indoloro. Se realizan pequeñas infiltraciones en puntos estratégicos del rostro y podrás volver a tu rutina habitual prácticamente al momento. La sesión suele durar unos 15-20 minutos.

El precio puede variar según las zonas a tratar y la cantidad de producto necesaria. Tras una valoración personalizada podremos indicarte el tratamiento más adecuado para ti y un presupuesto ajustado a tus necesidades.

Después del tratamiento puede aparecer una ligera inflamación, enrojecimiento o pequeños hematomas temporales en la zona tratada. Son efectos leves y transitorios que suelen desaparecer en pocos días.

Sí. Dependiendo de tu caso, podemos combinar o valorar otros tratamientos como bioestimuladores, ácido hialurónico, tecnologías de ultrasonido o protocolos de rejuvenecimiento facial para conseguir un resultado más global y personalizado.