Blanching//

El blanching es una técnica de medicina estética especialmente indicada para tratar arrugas finas y superficiales mediante la aplicación de pequeñas cantidades de ácido hialurónico en las capas más superficiales de la piel. Su objetivo es mejorar la textura cutánea y suavizar las líneas de expresión, manteniendo siempre un resultado natural y sin aportar volumen.

Antes del tratamiento realizamos una valoración médica personalizada para identificar las zonas que más se beneficiarán de esta técnica y seleccionar el producto más adecuado según las características de la piel de cada paciente.

Tras el procedimiento, la piel adquiere un aspecto más liso, hidratado y luminoso. El resultado es una mejora sutil y elegante de las arrugas más finas, respetando la expresión facial y proporcionando un rejuvenecimiento natural.

Zonas a tratar

Código de barras
Contorno de labios
Mejillas
Frente
Entrecejo
Contorno de ojos
Cuello

Beneficios

Suaviza arrugas finas y superficiales
Mejora la hidratación de la piel
Aporta un acabado natural sin volumen excesivo
Refina la textura cutánea
Favorece una piel más luminosa y uniforme
Respeta la expresión facial
Tratamiento rápido y mínimamente invasivo
Resultados visibles desde las primeras semanas

Preguntas frecuentes

El blanching es una técnica de infiltración superficial de ácido hialurónico diseñada para corregir pequeñas arrugas y mejorar la calidad de la piel sin modificar los volúmenes del rostro.

Está indicado para tratar líneas finas de expresión, especialmente alrededor de los labios, los ojos y otras zonas donde la piel presenta arrugas superficiales o pérdida de hidratación.

La duración puede variar según las características de cada paciente y el producto utilizado, aunque habitualmente los resultados se mantienen entre 6 y 12 meses.

No. A diferencia de los rellenos convencionales, el blanching no busca aportar volumen ni redefinir estructuras faciales, sino mejorar la calidad de la piel y suavizar arrugas muy finas mediante una aplicación mucho más superficial.

Las molestias son mínimas. El procedimiento se realiza con agujas muy finas y, en caso necesario, puede aplicarse anestesia tópica para aumentar el confort durante la sesión.

Tras el tratamiento puede aparecer un leve enrojecimiento o pequeñas marcas puntuales que desaparecen en pocas horas o días, permitiendo reincorporarse rápidamente a la rutina habitual.

Sí. El blanching puede combinarse con neuromoduladores, bioestimuladores de colágeno, polinucleótidos, exosomas o tratamientos de hidratación para conseguir un rejuvenecimiento facial más completo y natural.