Melasma//

El melasma es una alteración de la pigmentación que provoca la aparición de manchas oscuras, principalmente en el rostro. Su origen suele estar relacionado con la exposición solar, los cambios hormonales y la predisposición genética, por lo que requiere un diagnóstico preciso y un tratamiento personalizado para conseguir una mejoría progresiva y duradera.

Antes de iniciar el tratamiento realizamos una valoración médica completa para identificar el tipo de melasma, su profundidad y los factores que favorecen su aparición. A partir de este estudio diseñamos un protocolo individualizado que puede combinar diferentes técnicas para obtener los mejores resultados y reducir el riesgo de recaídas.

El objetivo del tratamiento no es únicamente aclarar las manchas existentes, sino mejorar la calidad de la piel y mantener la pigmentación bajo control a largo plazo. Con un abordaje adecuado y un correcto cuidado domiciliario es posible conseguir una piel más uniforme, luminosa y saludable.

Zonas a tratar

Frente
Mejillas
Labio superior
Nariz
Mentón
Rostro

Beneficios

Reduce la intensidad de las manchas
Mejora la uniformidad del tono de la piel
Aporta mayor luminosidad al rostro
Favorece la renovación cutánea
Disminuye la pigmentación de forma progresiva
Personaliza el tratamiento según cada tipo de melasma
Mejora la calidad general de la piel
Ayuda a prevenir nuevas recaídas mediante un seguimiento adecuado

Preguntas frecuentes

El melasma es una alteración de la pigmentación que provoca manchas marrones o grisáceas en la piel, especialmente en zonas expuestas al sol como la frente, las mejillas o el labio superior.

Su aparición está relacionada con diversos factores como la radiación solar, los cambios hormonales, la predisposición genética o algunos medicamentos, aunque cada paciente puede presentar un origen diferente.

El melasma es una patología crónica que puede controlarse de forma muy eficaz, aunque requiere un tratamiento personalizado y medidas de mantenimiento para minimizar el riesgo de reaparición.

Dependiendo de cada caso pueden combinarse peelings médicos, láser, despigmentantes tópicos, microneedling, terapia LED y otros tratamientos indicados por el especialista para mejorar la pigmentación de forma segura.

La mejoría suele apreciarse de forma progresiva tras varias semanas de tratamiento. El tiempo necesario dependerá de la profundidad de las manchas y de la respuesta individual de cada paciente.

Sí. La fotoprotección diaria es una parte esencial del tratamiento y resulta imprescindible para mantener los resultados y prevenir la aparición de nuevas manchas.

Sí. El tratamiento del melasma suele combinar diferentes técnicas médico-estéticas y un protocolo cosmético domiciliario para conseguir una piel más uniforme, luminosa y mantener los resultados a largo plazo.