Carboxiterapia//

La carboxiterapia es un tratamiento médico-estético que utiliza dióxido de carbono (CO₂) medicinal infiltrado de forma controlada para mejorar la circulación, oxigenar los tejidos y estimular la producción natural de colágeno. Es una técnica versátil que ayuda a tratar la flacidez, las ojeras, la celulitis y la grasa localizada sin necesidad de cirugía.

Antes de comenzar, realizamos una valoración personalizada para identificar las necesidades de cada paciente y diseñar un protocolo adaptado a la zona que se desea tratar. Cada sesión se planifica en función del objetivo estético y del estado de la piel.

Los resultados aparecen de forma progresiva conforme mejora la microcirculación y se activa la regeneración de los tejidos. La piel adquiere un aspecto más firme, uniforme y saludable, mientras que el tejido tratado mejora su calidad y elasticidad de manera natural.

Zonas a tratar

Ojeras
Rostro
Cuello
Escote
Abdomen
Flancos
Brazos
Muslos
Glúteos
Rodillas

Beneficios

Estimula la producción de colágeno
Mejora la circulación sanguínea
Favorece la oxigenación de los tejidos
Reduce la apariencia de la celulitis
Ayuda a disminuir grasa localizada
Mejora la firmeza y elasticidad de la piel
Atenúa las ojeras oscuras
Tratamiento seguro y mínimamente invasivo

Preguntas frecuentes

Es un tratamiento que consiste en la infiltración de dióxido de carbono medicinal bajo la piel para mejorar la circulación, estimular el colágeno y favorecer la regeneración de los tejidos.

Puede utilizarse para mejorar la flacidez, tratar la celulitis, reducir pequeñas acumulaciones de grasa localizada, mejorar las ojeras y aumentar la calidad de la piel.

Muchas personas perciben una mejoría desde las primeras sesiones, aunque los resultados continúan evolucionando conforme avanza el tratamiento y el organismo responde al estímulo del CO₂.

Depende del objetivo y de la zona tratada. Habitualmente se recomiendan entre 6 y 10 sesiones, aunque el tratamiento se personaliza en cada caso.

Puede producir una ligera sensación de presión o escozor durante la infiltración del CO₂, pero suele ser bien tolerado y desaparece en pocos minutos.

No. El paciente puede reincorporarse a su actividad habitual inmediatamente después de la sesión, siguiendo las recomendaciones médicas.

Sí. La carboxiterapia puede combinarse con tratamientos corporales y faciales como radiofrecuencia, mesoterapia, presoterapia o inductores de colágeno para potenciar los resultados.